Fil-DPZ

Distribución del molino hidráulico

Distribución del molino hidráulico


Un molino hidráulico puede variar sus formas de canalización del agua y ser más o menos complejo, pero una de las cosas que caracteriza al molino papelero es la necesidad de trabajar con un agua clara y sin impurezas con el fin de obtener un buen papel. Aunque el grabado que mostramos es de un molino francés, en España la forma de obtener aguas limpias era mediante azudes o barreras realizadas en el río para encauzar el agua hasta el molino, como en Capellades o en Beceite, y no con las diferentes canalizaciones y reposaderos que vemos.


Desde el río, el agua se hace pasar por acequias y canales hasta llegar a los depósitos de decantación, pero antes el agua se hace pasar por una compuerta con cribas de mimbre para retener elementos de cierta importancia como piedras o hierbas.


Los depósitos de agua están a distintas alturas y están comunicados. El agua se deja pasar a voluntad, con el tiempo suficiente para que dejen en ellos las partículas que el agua pueda tener e incluso se filtra con diferentes rejillas de alambre o bayetas que periódicamente se renuevan.


Esta agua limpia es la que se usa para la fabricación del papel, sobre todo para las pilas en la que se trituraba el trapo, pero también para la producción de la cola, etc. Sin embargo, el mayor caudal de agua que llega al molino se destina al movimiento de la rueda mediante sus canjilones o palas, que transmiten al árbol de levas y de ahí a los mazos.