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El molino de mazos

El molino de mazos


El batán o molino de mazos es una máquina de fuerza hidráulica que reduce los trapos a pulpa mediante el uso de mazos que los golpean en pilas. Podemos ver el molino de forma detallada tanto en alzado como en planta.


El movimiento del agua se transmite como fuerza multiplicada a la rueda del molino. La rueda hace girar el árbol de cuñas, cuyos álabes levantan y dejan caer el mazo con el que chocan varias veces por cada giro.


Los mazos, en serie de tres, son martillos grandes de madera que cortan y machacan los trapos en las pilas. Estos recipientes son normalmente de piedra y presentan un desagüe que permite la renovación del agua aportada por las cajillas de cada pila. Tanto las cajillas como las pilas tienen coladores que filtran el agua de entrada y salida mediante rejillas de cerdas y bayetas.


Las pilas más inmediatas a la rueda se llaman pilas de deshacer, romper o deshilachar. Las cabezas de los mazos que trabajan en estas pilas están guarnecidos por grandes clavos de hierro, puntiagudos y cortantes, destinados a cortar los trapos.


Las siguientes pilas son las de afinar. Las cabezas de estos mazos están compuestas por piezas de hierro en forma de cono, de punta roma, que sirven para moler y majar los trapos hasta reducirlos a pulpa.


Después de que los trapos se han cortado y deshecho y cuando ya no se percibe forma alguna de lienzo, se echan en la última pila, la floreta o pila de florear, desleír o del obrero. Los mazos que trabajan en ella no tienen ningún hierro porque sólo sirven para mantener diluida la pulpa en el agua de forma homogénea. Esta pulpa es la que se llevará al laurente para fabricar el papel. Si no era necesaria inmediatamente, se podía almacenar en depósitos de obra o ladrillo vidriado llamados trojes o algorines, en cuyo fondo había un desagüe para evitar que se pudriera la pasta.