Fil-DPZ

La fabricación de la hoja de papel

Despiece del molino de mazos y sus pilas


El proceso donde se manufactura la hoja de papel tiene lugar tras convertir los trapos en pulpa de celulosa que es la materia prima de este soporte.


Si la pulpa procede de los cajones de depósito o trojes, será necesario desleír la pasta, ya que se endurece. Se echa esta pasta en una tina, se agrega la cantidad conveniente de agua caliente y se remueve hasta que la pulpa quede bien ligada. Hay tinas que tienen en su interior un torno para este fin.


El laurente es el encargado de hacer el papel en la tina. Para ello se sirve de la forma papelera. La forma u horma es un bastidor que está armado por una rejilla de alambres cuya función es la de mantener la pulpa y escurrir el agua, de manera que tome la suficiente consistencia para formar la hoja de papel. Esta red metálica está compuesta por unos travesaños o fustes que refuerzan la red para que no se deforme. Sobre estos listones se apoyan los corondeles, hilos más gruesos y separados a intervalos regulares, en los que se enlazan una tupida red de hilos horizontales, los puntizones. Es aquí donde se dispone la filigrana o sello del papel. La forma se completa con la cubierta, bastidor que hace que no se desborde la pulpa y delimita el tamaño del papel.


La forma papelera con su cubierta se introduce en la tina, en la que el laurente hace un movimiento de vaivén para repartir la pasta. Desliza la forma por un listón o palanqueta hasta el trapán, donde escurre. Le quita entonces la cubierta para colocarla sobre otra forma y repetir la operación.


La forma es recogida por el ponedor, que la sitúa inclinada sobre un listón mientras coloca el sayal, que es un fieltro de lana blanca, suave y sin costuras. En seguida la vuelca con la suficiente presión para que se quede unida al sayal, quedando marcada la huella de la red metálica o verjura en la pulpa tierna. El ponedor devuelve la forma al laurente, que ha seguido trabajando con otra forma.


Cuando se dispone de la suficiente cantidad de papel, se coloca sobre el último pliego un paño amplio, la sayala o cubierta del drapán, sobre el que se disponen varios listones y tablas que permiten que el prensado esté bien repartido.


Tras este primer prensado, se saca la posta o conjunto de hojas de papel entre sayales de la prensa. El virador levanta y sostiene el sayal para que el levador separe el papel y lo deposite en un banco. El virador irá apilando los sayales para devolvérselos al ponedor, mientras que el levador va formando la posta blanca, pila de papel sin los sayales, que será de nuevo escurrida en una prensa más pequeña o prensilla. Una vez eliminados los restos de agua, el papel se lleva al tendedero o mirador para que se seque por completo.